domingo, 21 de septiembre de 2014

La gata en el aceite: una lección de suspenso y comunicación.


Como la historia lleva consigo la comunicación,  es más son la comunicación no abría historia y viceversa es interesante cuando una novela o relato, llena de elementos nos da lecciones de historia y comunicación juntas. 

Las narraciones de suspenso, como "La gata en el aceite", llevan consigo códigos de comunicación que permite descifrar el final del problema tratado. Las historias de crímenes que se resuelven, bien pueden ser una lectura comunicacional, una lectura de señales o códigos que al final forman el mensaje. 

Definitivamente para que el suspenso exista debe existir la confusión, y es ahí donde el escritor empieza a crear múltiples señales, códigos, personas y conversaciones aisladas, que de alguna manera forman el mensaje final, forman el desenlace. 

La comunicación se hace compleja con el suspenso, con la confusión; pero si algo hay que tener en cuenta en la complejidad son los pequeños detalles. Como el este historia, los pequeños detalles, nunca olvidados por Saratoga y Rambert, fueron las coma de la historia, el hilo conductor, el enlace que faltaba. 

Como estos dos personajes revestidos de lo que el escritos llama intuición, un buen comunicador (enlazador de historias y constructor de memorias),  debe fijarse en todo, cada gesto y objeto que rodea la confusión, pero siempre pensando en la relación que puede tener con los demás objetos o personajes envueltos en la historia.

La gata y el aceite además de ser una historia de suspenso, con dos grande comunicadores; es una narración llena de historia y mundo. Cada personaje es una representación histórica del mundo, lleva consigo elementos de diferentes culturas que terminan siendo también, ingredientes cruciales para resolver el misterio. Es por eso que aparecen más elementos de esenciales de la comunicación: el conocimiento. 

El conocimiento de culturas y de historia permiten desentrañar razones y le permitieron  a Saratoga y Rambert en este caso, relacionar elementos, ponerle comas a esta gran historia. 

Finalmente podemos decir, que en la historia como en la comunicación, TODO HABLA. En un principio todo es un gran fondo caótico, pero las cosas comienzan a ser figura en un gran rompecabezas en donde los pequeños detalles, las razones, el trasfondo y el alma de narrador le dan a los dos personajes (para mi grande comunicadores), los elementos para armar un solo mensaje y volver a hacer de todo un "Gran fondo", pero con gran sentido.